[creation site internet] [logiciel creation site] [creation site web] []
[Inicio]
[Inicio]

Castelldefels en la JMJ 2011

Del 16 al 21 de agosto se celebró en Madrid  la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. A ella asistieron miles de jóvenes  (y no tan jóvenes) de todas partes del mundo. Nuestra parroquia también estuvo presenta a través de un grupo de feligreses de nuestra ciudad. Este es su testimonio.

Lo primero que nos llamó la atención, nada más llegar a Madrid, fue que en cualquier parte de la ciudad había gente con camisetas, mochilas y otros símbolos de la JMJ. Fueras donde fueras, se respiraba el ambiente de la Jornada. Ese mismo día, jueves, estuvimos en la ceremonia de bienvenida al Papa. A lo largo de esos días también vimos a grupos del Camino Neocatecumenal de muchísimos países celebrando actos con cánticos y oraciones.

Una de las cosas más divertidas y bonitas de estos eventos es que tratas con gente muy diversa y que hablan diversos idiomas pero sientes que estás mucho más unido a ellos que con gente del entorno cotidiano en tu ciudad. Las fotos de recuerdo, la firma de mochilas o el intercambio de pulseras o banderas son algo habitual y que permiten llevarte un recuerdo vivo a casa.

Madrid abrió la puerta de sus museos para la juventud y se organizaron exposiciones de interés religioso y, entre ellas, pudimos ver la exposición sobre la Iglesia perseguida en sitios como China, Pakistán, Irak, Irán, Indonesia, Filipinas y otros países. La información, bien presentada por un guía, de pronto, se transformó en un testimonio que difícilmente hubiéramos podido imaginar.

El Arzobispo sirio-católico de Mosul (Irak), Monseñor Yohanna Petros Mouche estaba presente junto con un grupo de jóvenes seminaristas de la zona y comentó cómo la gente en ese país vivía su religión y entregaba su vida por su religión, no con amargura, sino con espíritu de lucha.  Fue impactante para nosotros el escuchar el rezo del “Padre Nuestro” por el grupo de iraquíes y, poco después, a unos pocos pasos, en la iglesia de los Jerónimos, ver como se celebraba una misa en árabe por parte de un grupo de católicos egipcios. En pocos minutos nos habíamos transportado en el espacio.
 
Había entre los jóvenes de JMJ algunos que correspondían a estas minorías perseguidas y lo positivo de este evento es también que esos jóvenes encuentren la fuerza que les ayude en su lucha. Es un ejemplo que también nos sirve a los grupos mayoritarios para poder ver que hay gente que lucha por tener algo que nosotros tenemos tan a mano y no valoramos.

Por otro lado, la armonía que se veía en las calles entre los diferentes grupos de la JMJ se reflejaba también en nuestro “sencillo alojamiento”, en el instituto público “Gran Capitán”, cerca de la puerta de Toledo y frente al estadio Vicente Calderón. Allí compartimos aula con un grupo de Asturias y, en el mismo instituto, estaban también alojados jóvenes de Honduras, con quienes el diálogo fue abierto y tuvimos gestos de acercamiento y conversación.

La atención de la responsable tanto como la de los voluntarios fue muy esmerada, siempre atenta para que no nos faltara nada de lo previsto. Hay que hacer esta mención especial a los voluntarios, que estaban en todas partes, repartiendo agua, dando indicaciones… Nuestro agradecimiento para todos ellos.

La instalación en Cuatro Vientos para celebrar la Vigilia con el Papa tomó su tiempo y la inmensa cantidad de personas que había estado llegando durante toda la mañana hizo que al llegar nosotros, alrededor de las cuatro de la tarde, apenas nos quedara el espacio justo para instalarnos. Pero conquistamos nuestro hueco y allí nos instalamos.

Una vez colocadas y debido al intenso calor, llegó el momento de correr en pos de los bomberos para solicitar, casi suplicar, un chorro refrescante de agua, que no siempre llegaba a gusto de todos, pero era divertido.

Mientras tanto, la organización amenizó la tarde con la presencia de diversos cantantes y grupos que prepararon el espíritu para la llegada del Papa

La ceremonia de la bendición para la exposición del Santísimo empezó con gran devoción e interés.  La tormenta interrumpió parte de la misma pero algo impidió que la gente saliera corriendo. ¿Había que terminar la ceremonia?  ¿Nos sentíamos fuertes ante los elementos?  ¿Si corríamos, a donde iríamos? Menos mal que la lluvia amainó y nos dio la respuesta. Empezaba la noche de Vigilia…
 
En este inmenso grupo de feligreses la Vigilia se vivió de manera diferente según los intereses y procedencia. Así, por ejemplo, los grupos de oración y meditación de las religiosas vietnamitas que estaban a nuestra derecha o los jóvenes suizos que se juntaron para leer el discurso del Papa traducido a su lengua. Unos que meditaban, otros que dialogaban y otros que observaban.

Por otro lado, también hubo grupos de jóvenes que con su música atrajeron a otros a su alrededor y bailaron al son de los tambores, estableciendo una comunicación que a veces sólo la música es capaz de provocar. Fueron momentos de gran diversión pero, al mismo tiempo, de mucha emoción porque sabíamos que esos no eran ni canciones ni bailes cualesquiera.

Y claro… también había jóvenes que fueron a pasar el rato, a quienes alguien les dijo que había un paseo a Madrid con dormitorio con vista a las estrellas y así lo vivieron con chaparrón incluido, sin preocuparse de lo que sucedía a su alrededor y perdiendo una gran ocasión de llevarse a casa una experiencia que todo el mundo debería vivir, al menos, una vez en la vida. Ellos se lo perdieron.

Finalmente, tras conseguir salir con dificultades de Cuatro Vientos (sacar a un millón y medio de personas de un lugar acotado es algo muy difícil), regresamos a Madrid. La responsable del instituto nos permitió refrescarnos y cambiarnos y así regresamos a Barcelona rodeadas de muchísimos peregrinos de todas partes del mundo que, una vez concluida la JMJ, decidieron venirse para visitar la capital catalana. Aquí los pudimos ver durante unos días más, luciendo sus mochilas tricolores y prolongando el espíritu del evento. Esto hizo que nuestra vuelta a la rutina fuese menos dura.

Esperamos que este resumen os haya transmitido adecuadamente todas nuestras vivencias y emociones.

Si hay suerte, ¡nos vemos en Río 2013!

  


GRUPO DE JÓVENES DE LA PARROQUIA

El Grupo de Jóvenes permite que los jóvenes católicos encuentren en nuestra parroquia un lugar de reunión para compartir el mensaje de Jesús basado, por un lado, en la reflexión sobre el mensaje cristiano y, por otro, en el de ocio y esparcimiento.

En nuestras reuniones podemos hacer cosas muy dispares, pero siempre con el objetivo de fomentar la amistad y el buen entendimiento entre sus miembros siguiendo las enseñanzas de Cristo.

Las actividades del Grupo de Jóvenes van desde las simples reuniones para pasar un rato divertido y agradable hasta la colaboración en comedores sociales, salidas  y excursiones o juegos en la parroquia con el fin de ampliar los conocimientos bíblicos de un modo ameno y diferente.

Nos vemos los viernes a partir de las 17:30 en los salones de la iglesia de Santa María (plaza de la Iglesia).

¡Os estamos esperando!
  

Inicio

  

Noticias

Inicio

Parròquia de Castelldefels