Desde el punto de vista estrictamente musical y técnico, ninguno de los miembros podemos decir que “damos la talla”. Miguel Valenciano, director del coro, se negó en un principio a hacerse cargo de la tarea. No obstante, mossèn Sala lo animó argumentando que en cien años de historia del templo de Santa María, pese a haber pasado grandes músicos por ella que vivían en Castelldefels, nadie había dirigido nunca un coro para la parroquia. De seguir así, pasarían otros cien años y seguiríamos IGUAL.
En definitiva, podríamos decir que “hace más el que quiere que el que puede”.
Por ello, NO HACEMOS SELECCIÓN NI PRUEBAS VOCALES para entrar a formar parte del mismo. Nos gusta contar con buenas voces pero, sobre todo, con buena voluntad y creer en Dios. Lo demás, viene rodado y no es imprescindible saber música.